Aún cuando tienen un coeficiente intelectual alto y salieron bien en la escuela, no se vuelven ricas porque les hace falta inteligencia emocional para el éxito financiero. Las cuatro señales son:
Se enriquecen muy lento porque juegan el juego del dinero con demasiada cautela. A menudo son empleados, pagan un porcentaje más alto de impuestos, no logran invertir de manera inteligente, mantienen su dinero en el banco, ganan muy poco en intereses…
Tratan de hacerse ricos muy rápido. Les hace falta la inteligencia emocional conocida como paciencia. Con frecuencia cambian de trabajo y pasan de una idea a la siguiente. Comienzan, se aburren, renuncian.
Gastan por impulso. Van de compras hasta el hartazgo. Si tienen dinero lo gastan en caprichos.
No pueden soportar ser dueños de algo de valor. Esta gente sólo posee o trabaja en cosas que la hacen pobre. En otras palabras, dependen de las cosas que tienen poco valor y venden lo que tiene valor real.
Muchas de estas personas, en lugar de construir un negocio, se sienten mejor trabajando duro para alguien más en algo de lo que nunca serán dueños. La sensación de miedo es tan fuerte que prefieren trabajar por la seguridad en lugar de hacerlo por la libertad.
LA ESCUELA DE NEGOCIOS
por Robert Kiyosaki con Sharon Lechter
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario